Una web tan minuciosa como su punteado: la obra de Jere flota en el espacio y cada técnica se dibuja en vivo bajo el cursor.
Ver la webLa obra de Jere vivía solo en Instagram, repartida entre publicaciones e historias que se pierden. Necesitaba un sitio propio donde las piezas se vieran a lo grande, se entendiera cómo trabaja y pedir cita costara un mensaje.
Un espacio negro, casi vacío, donde las piezas flotan a distintas profundidades. El arcángel de la portada son miles de puntos que se apartan al pasar, las técnicas se dibujan en vivo y los diseños disponibles se hojean como un libro.